Lo primero es que efectivamente llegando te abordaran las chicas Maid y es que en estos momentos la moda Otaku es asistir a uno de estos lugares, a las chicas es difícil acercarte y pedirles foto ya que muchas te dirán que no. Si quieres tomarles foto igual y puedes esperarte a las famosas aglomeraciones de Otaku que frecuentemente ocurren para tomarles fotos a las chicas que no les queda de otra mas que posar.
Otra de esas cosas que no se dice pero se sabe es que hay café Maid que son en realidad fachadas para la práctica del Enjo Kosai (cita con retribución). Hace algunos meses hubo una redada y se descubrieron varios establecimientos que facilitaban esta situación de la siguiente manera. El cliente pagaba 1000 yenes (100 pesos) para conversar a solas con la chica y quedaban de acuerdo de verse fuera del turno y de ahí se iban a algún love hotel. El dueño del lugar claro que se lava las manos argumentando que el no sabe absolutamente nada de eso y agregando que su servicio es entretenimiento dentro del local.
Para dar por cerrado el asunto de las Maid, hay un comentario acertado a mi gusto sobre ellas y es que Miho me lo dijo claramente. El traje te lo puedes poner pero eso no te va a hacer una Maid porque es como un cosplay, tu puedes ir a Akihabara y te darás cuenta que para muchas esto es solo un trabajo de medio tiempo, con solo mirarlas caminar y lucir el traje te das cuentas que les da bastante pena mientras que para otras es una afición como cuando te vistes como Lolita igual que la chica de la foto. Tienes que imprimirle personalidad al personaje sino hasta ridícula te vas a ver.
Hago un paréntesis, para aquellos que no saben que es un love hotel, vienen siendo la versión transformada y mejorada de los moteles en México. Son algo bastante curiosos, de entrada tu llegas y solicitas la habitación que quieras, la cual generalmente tiene una temática ( algo así como el cuarto Camelot) y están repletos de todo lo que necesitas para pasar un rato agradable cumpliendo TODAS tus fantasías. Tú pagas y entras con tu chica para después salir por otra puerta uno por un lado y el otro por otro, ya saben que la discreción es primero. 3 horas andan por ahí de 3,000 yenes (300 pesos) y la noche como en 8,000 yenes (800 pesos) claro que el precio varia dependiendo del cuarto y es que incluso en los hoteles del amor hay desde habitaciones sencillas hasta suites. La foto? Me gusta Akihabara de noche.
Fuera de estos lugares donde obviamente tu compras cosplay para juegos eróticos existen otros donde vas a comprar uniformes de escuela; digo si ya compraste las pantaletas porque no el uniforme completo y en dichos lugares puedes encontrar desde uniformes de azafatas, estudiantes, enfermeras, de todo pero obviamente usado.
A mi me ha tocado ver a los chicos vestidos de niñas con uniformes de escuela y no es que sean homosexuales sino que forman parte de sus filias sexuales. Los precios son algo de locos y es que un traje puede costarte desde los 100,000 yenes (10,000 pesos) y subir dependiendo de factores como la antigüedad o si incluye información de la propietaria del traje.
Entre corredores abundan las tiendas como esta donde puedes encontrar desde juegos hentai hasta Doujinshi de diversos autores. Lo que no me deja de sorprender es la timidez que demuestran los compradores cuando alguien “ fuera de su circulo” se encuentra dentro de ellas y es que por ejemplo en una tienda donde se especializaban en películas pornográficas, un japonés prácticamente le arranco al cobrador la película para guardarla en su maleta cuando me vio entrar u otro se asusto cuando le pregunte “ si estaba buena” y lo curioso es que puedes encontrarte desde chicos que por su vestimenta claramente son Otaku a gente de traje que igual por su vestimenta te puedes dar cuenta que son casados.
Aun no hemos terminado conocer Akihabara y es que como muchos lo han dicho es una Ciudad mas dentro de Tokio, una Ciudad electrónica que nos asombra con sus calles iluminadas con grandes marquesinas y ventanales donde podemos observar la sensual silueta de un personaje de Anime hasta adentrarnos lentamente en aquellos pasillos donde la luz no se asoma pero si las personas buscando divertirse de una manera casi prohibida u ocultando sus deseos y fantasías debajo un saco y una corbata. Luchando constantemente para permanecer en el anonimato y es que en Akihabara los corredores no existen los dedos que señalan.
Referente a los cafés Maid; yo no tengo nada en contra de ellos, para algunos divertirse significa irse al antro, otros prefieren leer libros y hay aquellos que desean ser atendidos por lindas japonesas que fingen un interés hacia la persona.
Mi opinión es que los japoneses Otaku se sienten mas cómodos con las chicas que obviamente saben que están obligadas a atenderlos bien y recibirlos con una sonrisa en el rostro y es que si hay algo que me parece impresionante es como puede aguantar una empleada con una sonrisa en sus labios, mi teoría es que les inyectan botox.
Y todavía mas cómodos se sienten si saben que a la chica le están pagando, o sea es como convertir a la chica en una especie de muñeca, prostitución? Es una palabra fuerte, dejémoslo en negocio. Y es que si hay algo que me da tristeza es que una persona tenga que pagar para recibir cariño ficticio de otra persona de la manera mas inocente que se te puede ocurrir como lo es un “bienvenido” o un “ como estas?” o una simple sonrisa, poco a poco perdemos la conexión y poco a poco nos volvemos personas solitarias. Yo quiero creer que aun podemos sentir el dolor de la persona ajena.
Finalmente, algo que más que asustarme se me hace curioso es ver a las personas trajeadas entrar a las diversas tiendas dedicadas al hentai. Muchos, cierto son Otakus que ya han entrado a la vida laboral pero como todo vicio no pueden olvidarse de ello pero otros son personas que se ve que obviamente son vestidas por una mujer…
Siempre he dicho que es Tokio y otras perversiones, y es que esta ciudad tiene de todo para satisfacerlas porque como me dijo un amigo; En Japón mientras tengas dinero puedes tener de todo.

















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